«María como modelo en tiempo de Cuaresma».
En este camino que nos prepara para acoger el misterio pascual del Señor, no puede estar ausente la Virgen María. Ella está presente, pero lo está de manera silenciosa, oculta, sin hacerse notar, como premisa y modelo de la actitud que debemos asumir.
Durante este tiempo de conversión, el mismo Señor nos señala a su Madre. Él nos la propone como modelo perfecto de acogida a la Palabra de Dios. María es verdaderamente dichosa porque escucha la Palabra de Dios y la cumple (cf. Lc 11,28).
Caminemos en compañía de nuestra Madre del Socorro la senda que nos conduce a Jesús. Ella, la primera cristiana, es guía segura en nuestro peregrinar hacia la Pascua.
